El pásado domingo 21 de noviembre se llevó a cabo un encuentro entre los propietarios de las casas de El Cabanyal participantes en la iniciativa Un Cabanyal de vinyetes y los autores que cedireron sus obras para ser expuestas, con la preceptiva comida de hermandad y, supongo, mucha fiesta y jolgorio. Digo "supongo", porque, por desgracia no pude acudir a la misma. Me alegra, no obstante, saber que la propuesta ha tenido una muy buena acogida, con muchas visitas a las casas convertidas en efimeros museos de la historieta y bastante eco mediático para la causa de El Cabanyal, que es de lo que se trataba.



Donde sí debería poder hacer aparición (siempre contando con que los billetes de tren lleguen a tiempo) es en Sevilla, el sábado próximo, en el marco del XI Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla. Para cuando vuelva, podré anunciar una gran noticia que llevo semanas reservandome hasta que me den luz verde y que estoy deseando compartir.