En 2000, y gracias a un contacto propiciado por el bueno de Pepo Pérez, me surgió la oportunidad de realizar una serie en formato tira para la revista musical Rockdelux. Supongo que las andanzas, entonces recientemente publicadas, de Ángela y Clara en el FIB (basadas en hechos reales) fueron las que hicieron pensar a los responsables de la veterana publicación (siempre muy interesados por el medio historieta) en mí como un fichaje interesante. Sin embargo, servidor está lejos de ser un "hipster" de la escena musical y, de hecho, mis métodos de consumo de música durante los últimos años no sé hasta qué punto serían bien vistos por artistas e industria, ejem... (Por otro lado, mis visitas al vecino festival se interrumpieron  hace años, coincidiendo ¡casualidad! con el inicio de mi hipoteca).

El caso es que al cabo de cinco entregas, y tras quedar en abisales posiciones en una encuesta sobre preferencia de contenidos entre el público lector, la lógica se impuso y se me notíficó, amablemente, que mis servicios ya no eran requeridos. No obstante, y como se suele decir: en tanto que duró, fue un gozo.

Estas son las cinco tiras publicadas en los RDL 178 a 182 (octubre 2000 a febrero 2001). 

 





Y esta es una que quedo inédita e inconclusa (y que, como comprobareis suponía ya un auténtico hara-kiri).